Inici Express JORDI MARZÁ: “Ahora un video de boda ya no es simplemente contar lo que pasó ese día”

JORDI MARZÁ: “Ahora un video de boda ya no es simplemente contar lo que pasó ese día”

per Redacció

jordimarzamediarec2015Jordi Marzá (Benicarló, 1964), es cofundador de Mediarec, empresa del sector audiovisual fundada en Benicarló en el año 2000. También apuesta por el diseño gráfico y las páginas web, aunque son especialistas en la imagen en movimiento.

– Vosotros no sois unos recién llegados, ¿Cómo ha sido la formación de Jordi Marzá?

Desde el punto de vista de la formación, mi inquietud siempre ha sido el audiovisual. Ya me llamó mucho en los años 80, cuando salieron las primeras cámaras exportables de video, ver que podíamos transformar y grabar los momentos y verlos más tarde. Aquello me creó una especie de afición encubierta y empecé a comprarme libros y a coleccionar los primeros DVD que comenzaron a aparecer. Siempre he sido autodidacta y me considero una persona curiosa y todo lo que he hecho ha sido a base de formación propia.

-¿Qué te llevó a centrarte en la industria de la imagen?

La idea fue la de cubrir un hueco importante que existía en esta zona. Si que habían los fotógrafos de toda la vida, pero ninguna empresa que se dedicara al audiovisual al 100%. Motivado por esta necesidad, años más tarde se formalizó con la creación de un espacio informativo como l’Actual TV que tuvimos 12 años en emisión.

– ¿Cómo se prepara un reportaje de boda?

Desde hace unos años el tema de las bodas se están mimetizando con los cortos. Ahora por ejemplo estamos en un momento de evolución en la creación, hay mucha gente que hace cortos, mucha gente joven que estudia dirección y audiovisuales y la imagen cinematográfica está de moda. A raíz de esto, el reportaje clásico de boda ha evolucionado hacia esta vertiente. Es decir, ahora las bodas ya no son simplemente contar lo que pasó ese día, sino que podemos añadir nuevos argumentos y nuevos elementos que antes no existían, como ficcionar. Podemos coger a una pareja de novios y escribir un guión y realizar un video que sea mucho más cinematográfico, algo que años atrás no se podía hacer, porque las técnicas eran distintas, el material no lo permitía pero hoy por hoy es lo que realmente funciona.

¿Y, a los novios les gusta ficcionar su boda?

Hay un poco de todo. Realmente son complementos, lo que hacemos es ofrecer unos packs en el que el reportaje de base existe y existirá siempre. Son elementos accesorios al propio video de boda. Hacemos un video de boda que ha ido evolucionando, muy gráfica y documental. Tenemos unas bodas en las que la gente participa, hay cortes de voz, mucho sonido ambiente e intentamos hacer una boda muy reportajeada, porque entendemos que es mucho más natural y viva. Nunca dirigimos lo que les pasa a los novios, ni les pedimos que se pongan aquí, allá o de perfil, solo nos limitamos a contar lo que les ha pasado ese día. Como cosas accesorias ahora buscamos la ficción de forma paralela. Los jóvenes hoy son muy creativos y beben y han bebido de la sociedad de la imagen y les gusta.

banner2015– Mediarec hace reportajes y videos tanto industriales, como musicales o sociales. De estos, ¿Hay alguna variante que te guste especialmente?

No, todo me gusta. Realmente soy una persona que disfruta en cada momento, porque la esencia siempre es la misma: contar una historia. A partir de esa premisa, hemos hecho reportajes televisivos, hemos trabajado mucho en el video industrial, musicales con mi pasión por el jazz con músicos de primer nivel mundial que tienen reportajes Mediarec en sus webs o en festivales importantes.

– ¿Disfrutáis mucho en vuestro trabajo?

Si y lo hacemos porque nos gusta mucho. Cada día es un trabajo nuevo. Cuando te dedicas a esto y tienes la inmensa suerte de hacer lo que te gusta, disfrutamos todos. Por suerte somos un equipo de gente y disfrutamos muchísimo. Recientemente se ha incorporado a colaborar con nosotros un joven guionista de Benicarló, Borja Segarra, que nos ayuda, nos empuja y da ideas muy creativas, porque viene de otra generación.

-Grabar una boda debe ser una responsabilidad inmensa

La verdad es que cuando lo tienes todo mecanizado, no te das cuenta de lo importante que es, porque no puedes pararla, ni perder la tarjeta de memoria o decir que se ha borrado. Es una cosa importante. Al principio aprendí que para cada novio, su boda es la única boda que importaba. No valen excusas, no se puede fallar nunca. Tampoco he tenido ningún problemas así pero es una gran responsabilidad, por supuesto, porque es irrepetible.

– Hoy en día los reporteros hacéis cada vez más un producto muy ‘de autor’, ¿no?

Tenemos una forma de hacer las cosas. Cuando nos viene la gente a reservarnos para una boda o ver nuestra disponibilidad en una fecha el 90% de la gente acude por referencias de otra gente a los que les has grabado ya y de alguna manera buscan una continuidad en el reportaje, porque la marca les gusta. Hemos procurado hacer cosas innovadoras, aunque por mucho que la crisis económica esté afectando al sector.

– ¿Algún consejo para los novios en el día de su boda?

El consejo más importante es que intenten disfrutar al máximo este día y que se olviden si es posible de todos los pensamientos accesorios y paralelos que muchos novios tienen ese día y en ocasiones son insignificantes pero que pueden darles dolores de cabeza. Cada uno tiene su carácter pero hay gente que está excesivamente nerviosa o pendiente de detalles. Relax. La conclusión es que una boda es como tirarte por un tobogán. Estas mucho rato subiendo escaleras para tirarte y cuando lo haces pasa tan rápido, que de hecho una de las cosas que nos dicen es que pueden revivir detalles de cosas que han pasado ese día viendo el video y las fotos, porque ese día no han sido capaces de asimilar y absorber tanta información. Los videos de boda y las fotos tienen este valor añadido.

– ¿Han cambiado los gustos de los novios?

Esencialmente no. Una cosa que está muy clara es que, a pesar de los matices de los que hablábamos de ficcionar y tal, todos los novios quieren ser ellos mismos, lo más naturales posibles. Ya es difícil de verte totalmente vestido de negro o de novia con maquillaje, como para que además te puedan distraer con más cosas. Buscan que el trabajo explique lo que pasó ese día y verse ellos. Les gusta que fotografíes y documentes su entorno. Es una cosa que vemos muy clara cuando visionan los videos de boda, que les hace mucha gracia ver cómo estaba arreglada la casa, cómo iban los padres y su entorno más habitual.

– Un buen reportaje, ¿es caro?

Te podría decir que vale dinero, pero creo que no es caro. Nosotros hacemos reportajes a partir de 500 euros, con el que tienes un señor reportaje de calidad. Tenemos un sistema modular a nivel de prestaciones y precios en el que tu te montas tu reportaje. Hablamos de un precio que para ese día es asumible.

– ¿Qué equipos lleváis…?

Cada vez menos equipo, ya que la tecnología ha avanzado mucho. Comencé a hacer bodas en los años 2000 con unos problemas terribles de espalda y cervicales, porque si querías dar calidad de imagen debías cargar con una betacam y otros elementos que pesaban mucho. La tendencia es que hoy grabamos con cámaras DSLR Canon de un nivel elevado que son pequeñas, con ópticas que dan mucha luminosidad, con un monopie y comparado con antes parece que vayas de picnic y se ofrece mucha calidad y un rango dinámico (colores, luz y matices) mucho más extenso. Además los ordenadores que utilizamos son cada vez más potentes y puedes aplicar más tratamientos de imagen, corrección de color y acabados de proceso mucho más rápidos. Ha adelantado todo mucho.

– Y después de grabarlo, toca montarlo…

Es como el iceberg. El 80-90% del trabajo y proceso de un trabajo está en el después de la boda, porque realmente a las cinco o seis horas de la boda en las que grabas, puedes añadirle una semana haciendo la edición y grabando los blu-ray o DVDs o las carátulas. Es mucho más tiempo que el de la grabación.

– Y ¿hacia donde puede evolucionar ahora el sector?

En estos tiempos el sector irá encarándose más hacia productos que sean más exclusivos y complicados de hacer por cualquiera que tenga una cámara y se dará más valor añadido al hecho de contar historias y al editarlas y verlas de una manera distinta. Es como decir: “me he comprado una guitarra que toca de maravilla”, cuando la guitarra será muy buena pero el valor a añadir será el de saberla manejar y eso es lo que los profesionales debemos defender, que la sabemos manejar.

– ¿Cómo os está afectando la crisis? ¿y el intrusismo?

Por desgracia nos viene gente a casarse y luego desisten de hacer un reportaje profesional y en ocasiones acaba haciéndolo un amigo. La tecnología ha facilitado mucho el acceso a los equipos, que ya no son tan caros, pero que luego el video tenga una forma, un sentido, cuente una historia que haga saltar alguna lágrima y tenga contenido, eso no lo puede hacer una persona que no esté familiarizado con esto.

¿Hay algún trabajo del que estés especialmente satisfecho?

Bueno yo recomendaría a los lectores que echaran un vistazo a nuestra web y a los enlaces que hay en esta entrevista. De lo que estoy especialmente contento es de los videos de promoción que hemos hecho para las bodas de este año. Son videos con otro aire y frescura, con otra manera de hacer que es innovadora y que probablemente chocarán a la gente, como hacer una videoinvitación a la boda o una postboda (con videos o fotos que se hacen una vez ha pasado la boda) que añada cosas a las que no se pudieron decir el día de la boda y que incorporamos y tienen un valor añadido y diferenciador. Tenemos un departamento de atención que escucha las ideas de quienes quieren hacer una boda y les montamos la película de su boda, muy romántica y que podemos adaptar en algo paralelo a la boda y totalmente espectacular.

Notícies relacionades

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con esto, pero puedes optar por no participar si lo deseas. Aceptar Más información

ValenciàEnglishFrançaisDeutschEspañol